Con la llegada del buen tiempo y el incremento de las temperaturas, es normal que empiecen a observarse serpientes en distintos entornos de nuestro termino. Estos reptiles, que durante los meses más fríos han permanecido inactivos o escondidos, reaparecen con el calor para comenzar su actividad reproductiva, buscar alimento y termorregular su cuerpo aprovechando el sol.
Su presencia, aunque a veces pueda generar inquietud o miedo entre las personas, no debería ser motivo de alarma. En la mayoría de los casos, se trata de especies inofensivas, no venenosas y muy esquivas, que evitan cualquier contacto con los seres humanos. Las serpientes autóctonas no atacan si no se sienten amenazadas o acorraladas, y su comportamiento natural es huir al detectar vibraciones o movimiento cerca de ellas.
Nuestro termino alberga una variedad interesante de serpientes, todas adaptadas a diferentes hábitats: desde zonas de cultivos, pinares y matorrales hasta humedales o áreas rocosas. Algunas de las especies más comunes son:
- Culebra de escalera (Zamenis scalaris): presente en buena parte del territorio, especialmente en zonas de monte bajo, muros de piedra seca y lindes agrícolas. De joven presenta un patrón característico en forma de escalera que se difumina con la edad. Es completamente inofensiva.
- Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus): es la especie más grande de Europa, pudiendo alcanzar e incluso superar los dos metros. Aunque es ligeramente venenosa (posee glándulas de veneno y colmillos traseros), su mordedura rara vez afecta a los humanos, y solo en caso de manipulación directa. Es una excelente cazadora de roedores, lagartijas y otras pequeñas presas.
- Culebra viperina (Natrix maura): suele encontrarse en zonas húmedas como acequias, balsas, ríos y marjales. Tiene un aspecto que recuerda a una víbora, lo que lleva a confusiones frecuentes, pero es completamente inofensiva. Se alimenta principalmente de peces y anfibios.
- Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis): es una serpiente ágil, de costumbres diurnas y gran capacidad de trepa. Su nombre proviene del dibujo en forma de herradura que aparece en la nuca. Es común en zonas cálidas, sobre todo en la mitad sur de la Comunidad.
- Culebra lisa (Coronella girondica): de tamaño medio y aspecto discreto, habita en zonas pedregosas, bosques claros y matorrales. Es una especie tímida, de hábitos crepusculares o nocturnos, que se alimenta principalmente de pequeños reptiles y micromamíferos. Aunque a veces puede confundirse con víboras por su coloración,aunque se puede identificar por su famoso antifaz en los ojos, es totalmente inofensiva.
- Víbora hocicuda (Vipera latastei): la única especie venenosa presente en la región. Es poco común y se encuentra sobre todo en áreas montañosas, donde mantiene hábitos muy discretos. Su veneno es moderado , pero los encuentros con ella son extremadamente raros. Hay que tener precaución con ella.
- Culebra de collar (Natrix natrix): es una especie semiacuática, comúnmente encontrada en estanques, ríos y humedales. A menudo se la confunde con la víbora por su apariencia, pero es completamente inofensiva. Se alimenta de anfibios, peces y pequeños invertebrados, y se caracteriza por un distintivo collar blanco o amarillo en el cuello.
- Culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus): es una especie pequeña, que suele habitar en terrenos pedregosos, matorrales y zonas áridas. Su nombre proviene de la forma de capucha que se forma en la parte posterior de su cabeza. Aunque su aspecto puede parecer intimidante, es completamente inofensiva para los seres humanos, y se alimenta principalmente de insectos y pequeños reptiles.
Un papel fundamental en el equilibrio del ecosistema
Las serpientes son predadores naturales muy eficaces que controlan las poblaciones de roedores, pequeños mamíferos e insectos, evitando así la proliferación de plagas que podrían afectar a cultivos o transmitir enfermedades. También forman parte de la cadena trófica como alimento para aves rapaces, mamíferos carnívoros y otros reptiles.
Eliminar serpientes del entorno no solo es innecesario, sino perjudicial desde el punto de vista ecológico. Además, todas las especies están protegidas por la legislación española y europea, por lo que su captura, maltrato o muerte puede acarrear sanciones.
¿Qué hacer si te encuentras con una?
Ver una serpiente no debe ser motivo de pánico. Si te topas con una:
- No te acerques ni intentes tocarla. No representan un peligro si no se las manipula.
- Evita movimientos bruscos. Lo más probable es que se aleje por sí sola si no se siente amenazada.
- Si estás en una zona urbana o ves que el animal está en una situación de riesgo (atrapada, herida o en una carretera), contacta con el SEPRONA o con los servicios medioambientales locales.
Para los excursionistas, es recomendable caminar con calzado cerrado, mirar por dónde se pisa y no mover piedras o troncos sin precaución. Aun así, los incidentes con serpientes en la Comunidad Valenciana son extraordinariamente raros.
Convivencia y respeto
Promover el conocimiento y el respeto hacia la fauna autóctona es fundamental para una buena convivencia. Las serpientes, pese a su mala fama, son animales tímidos, reservados y de gran valor ecológico. Eliminarlas o temerlas sin motivo responde más a mitos y prejuicios que a la realidad.
Este verano, si ves una serpiente, recuerda: no estás en peligro, estás en un ecosistema vivo.
- Serpiente lisa
- Serpiente viperina
- Víbora hocicuda
- Serpiente herradura
- Serpiente bastarda
- Serpiente de Escalera
- Serpiente collar
- Serpiente cogulla








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